Donald Trump no es un gran defensor del medio ambiente, al menos así lo hizo parecer en varias comparecencias y en muchas ocasiones grupos medio ambientales le pidieron que no dijera que el “cambio climático no existía”. No obstante, ¿puede que en realidad el futuro 45 presidente de los Estados Unidos estuviera escondiendo un oculto deseo de proteger el planeta?

Será un negacionista del cambio climático el próximo fiscal general del estado de Oklahoma

No hace mucho, el político intento construir un muro en uno de sus negocios para evitar que este se viera afectado por las consecuencias del cambio climático. Pero se le echó para atrás el proyecto.

Ahora ha vuelto a sorprender nombrando a Scoot Pruitt como fiscal general del Estado de Oklahoma, quien será el encargado de encabezar la agencia de protección medioambiental. Esta ha sido filtrada por miembros del equipo de transición a distintos medios de comunicación, poco después de que el fiscal llegase a la Torre Trump para reunirse con el presidente electo.

Scoot Pruitt será el próximo fiscal general del estado de Oklahoma

El nuevo fiscal no ha hecho declaraciones a los medios de momento, que están en el vestíbulo esperando a su salida. The New York Time, recordó que Pruitt había sido uno de los principales críticos de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA), la oficina que va a encabezar a partir del mes de enero.

Entre las diferentes críticas lanzadas por Cruitt se encuentra la de acusar a la EPA de que han excedido los límites de la Constitución a la hora de fijar regulaciones medioambientales. Así pues, Pruitt está más relacionado con las empresas de hidrocarburos que a la del medio ambiente. ¿Cuál habrá sido entonces el motivo por el que Trump lo ha escogido para ocupar un cargo de tal envergadura? ¿Existen algunos motivos ocultos por parte de ambos en esta decisión?

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