El iPhone se ha convertido en el teléfono número uno, y cada vez son más los que están cambiando sus viejos aparatos por este fantástico teléfono que cuenta con una gran cantidad de funciones, ideales para el verano.

Todo se puede hacer con un iPhone

Si bien es cierto que el móvil se inventó como un instrumento para poder contactar en cualquier momento con otras personas, la cosa ha cambiado mucho, y uno de los principales culpables es el iPhone.

Cuenta con todo tipo de funciones que lo convierten en un pequeño ordenador personal, que se puede llevar fácilmente en el bolsillo. Se puede escribir un trabajo para la Universidad, usarlo como una memoria USB o como un reproductor de música.

Sin embargo, recientes estudios demuestran que el iPhone es especialmente utilizado durante las vacaciones. Gracias a su gran capacidad de memoria, la cuál es fácil de aumentar con una tarjeta nueva, la gente puede tener en sus manos un pequeño aparato que permite sacar fotografías y grabar vídeos de gran calidad sin necesidad de llevar consigo una pesada cámara. Además de contar con muchas funciones que sirven como actividades de entretenimiento para los más pequeños mientras se está de viaje.

Por no hablar de cómo se ha creado todo un mercado de productos alrededor de estos modelos, contando con protectores exclusivos, protectores de lluvia para poder seguir utilizándolos aunque caiga un diluvio o cargadores portátiles (incluso para el coche), para tenerlo en todo momento a punto para seguir utilizándolo.

Es tal su fama, que han aparecido negocios de reparaciones especializados en este teléfono, como Zammertel, pues la gente prefiere más, alrededor del 70% de las personas, el reparar su iPhone a acudir a la tienda para comprarse uno nuevo. Un aparato que todavía tiene mucho que ofrecer a sus propietarios, especialmente con los nuevos modelos.

Dejar respuesta